viernes, 27 de diciembre de 2013

Resoplo

A veces en el día ando contigo soñoliento,
porque al pensar en tí ya anda mi alma distraída.

Y estas mi alegría como la más bella rosa florecida,
y repito tu nombre para enviarte besos con el viento.

Ya no soy ese hombre que sabe lo que siente,
y que reconoce la sangre que brota de su herida,
tu me has enseñado del mal camino una salida,
para ver que la realidad de la vida nunca miente.

Ahora que me quejo reconozco la razón de mi querella,
y en mi calma se que eres tan distinta a ella,
Porque cuando canto es a ti quien evoca mi canción,
Cuando confío es por ti que regresa mi confianza,
y es también el pensar en ti que me da nueva determinación
para vivir llevando en tu memoria mi corazón.

Cuando pienso en ti todo esto me pasa,
y la verdad no dejo de pensar en ti...


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Bucle mental

No es locura, solo ansiedad. El sentir de que algo no cuadra, que está por llegar. Espero llegue pronto porque la  ansiedad es mortífera. Prefiero estar en un lugar tranquilo, afuera de mi mente, pero ¿Como llevar mi mente a un lugar donde no tema lo que pasa en mi mente?. Es mi cabeza la que temo, es mi angustia mi verdadera angustia. No confío en mi mismo, y va más allá de mis capacidades para razonar, es al momento de actuar el problema, es como si yo mismo quisiera tenderme una trampa, un hoyo que se conecta con el vacío.

viernes, 29 de noviembre de 2013

A Lola

Oh Lola ¡Como olvidarte!
Tu rostro, tu periferia, ese lunar en tu cuello, esa mancha en tu hombro. ¡Me haces feliz!
Me alegro y enervo de hacerte visto, eres mi vida y mi sol, mi noche y mi fin.
Oh Lola, ¡Si tan solo pudiera tenerte!. Juro que si fueras mía yo resplandecería más que tú. Eso es lo que anhelo, lo que deseo, ser mejor que tú.
Me encantas Lola, Como atraes a los hombres, es de mi contemplación mirarte, seria mi perdición tu mirada.
Quisiera un beso, pero un beso tuyo, el de Lola, el de la mujer encantadora.

jueves, 29 de agosto de 2013

Perdí mi compañera

¡Perdí mi compañera!
la dueña y cálida diana
no vuelve a mi vida
perdí mi compañera

No vuelve como polvo
se va la ceniza del desvanecido
fatuo que aún quema 
su llama en mi interior

Desamores intrínsecos 
lloro orina, grito el negro
mis sécretas evocan que
¡Perdí mi compañera!