Dedicado y a petición del mas viejo amigo, "El loco Chevis" e indirecto para la neurótica "Chulay"
Cuando la meta era una vida estable, buscábamos a través de muchos medios, vos y yo, "coronar" en aquello que nos hacía gratos; las caricias de una mujer, los cigarrillos fumados y los guayabos matutinos. Todo era perfectamente incorrecto, pero en eso sobresalíamos y eramos felices, al menos a nuestra manera.
Luego llegaron las complicaciones y nuestra vida cogía rumbos imposibles de controlar, pues terceros eran quienes nos "manipulaban" en ese momento y todo cambió, desde nuestro estilo hasta nuestra cercanía.
Ahora que vuelves y me expresas de tus desamores comparto tu pena, pues ese tipo de amor, uno de esos separados por la distancia, son los destructores del corazón. Son aquellos que te involucran en un sin fin de posibilidades, buscando de nuevo encontrar ese complemento único en su especie, ese ser irrepetible e irreemplazable que en busca de una mejor vida dejaste, o te dejó atrás. Al menos los tres tenemos eso en común y no nos lo quitará nadie, aunque con un detalle de diferencia; querida amiga, el yace en tu pasado, tal vez lo vuelvas a encontrar pero no alimentes esa la esperanza, el pasado es mejor si se deja intacto. Chevo, aprovecha tu presente, goza y vive al máximo con ella en su carrera contra el tiempo. Yo seguiré buscando un futuro, ya incierto por haber quitado de mi camino la mujer mas sensacional que conocí, en una época donde solo importó ella y nadie más.
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